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BUSCA UN TRABAJO SEGURO

¿Te han dicho esta frase alguna vez?

 

Hace tiempo se hizo un estudio y se preguntó a los jóvenes españoles qué querían ser. Aproximadamente el 75% respondieron que querían ser funcionarios. Este mismo estudio se llevó a cabo en otros países.

En EEUU el 75% de la gente también coincidió. Querían ser empresarios.

Hay una gran diferencia entre ambos. Unos apuestan por lo seguro, por tener tranquilidad, seguridad, estabilidad y sentirse resguardados, a salvo. Otros apuestan a ganar. Para lograr sus sueños.

Todo parece imposible hasta que se hace” Nelson Mandela

En España tenemos por costumbre tomarnos lo errores como algo malo. Es cultural, dicen. Tomamos los fallos como algo que los demás utilizan para señalarte. Tenemos miedo a cometer fallos. Nos da vergüenza. Los ocultamos.

Esto no es así en todos los lugares. En EEUU hay veces que hasta lo ponen en sus currículums: he intentado crear esta empresa y he fallado. Lo ponen en sus CV porque lo ven como algo de lo que sentirse orgullosos. Porque demuestra muchas cosas, la primera es que lo han intentado, se han arriesgado. Han sido valientes.

Es duro fracasar, pero es todavía peor no haberlo intentado” Theodore Roosevelt

 

¿En qué medida el riesgo es bueno o malo?

 

Si hace 30 años hubieras buscado consejo sobre qué estudiar y buscases un buen trabajo, es muy probable que muchas opciones coincidieran en que estudiases arquitectura. Y efectivamente, durante muchos años les habrías dado la razón. Como arquitecto habrías tenido buenos trabajos estables y con una alta demanda donde elegir. http://yourbestyou.es/mentores.html

Y vino la crisis del ladrillo, y con ella una gran parte de los arquitectos españoles se tuvieron que reinventar. Lo que era estable había dejado de serlo. Lo que fue una gran oportunidad de tener un buen trabajo se convirtió en una gran oportunidad de reinvención y reciclaje.

Esto no sólo les ha ocurrido a los arquitectos en esa crisis, ha sucedido en todas las épocas y ha afectado a todos los sectores. Cuando no había coches a motor la gente se desplazaba andando o en coche de caballos. Entonces había muchos trabajos, como el de herrero, que eran trabajos estables. Había muchos caballos y había que herrarlos. Eran trabajos seguros. Al que apostó por crear un taller para los coches mecánicos seguramente al principio le tomarían por loco e insensato. Le advertirían de que era muy arriesgado, de que estaba asumiendo demasiados riesgos. Visto con perspectiva fue un adelantado a su época y apostó por un trabajo seguro.

La vida no es estable. Y lo que ahora mismo es seguro no implica que lo vaya a ser en el futuro. Y mucho menos en la sociedad a la que estamos dirigiéndonos, en la que, cada vez más, muchos trabajos los están asumiendo los robots.

¿Sabes lo que dicen los expertos?

Según el informe “The future of employment” (El futuro del trabajo), de dos profesores de la Universidad de Oxford, el 47% del empleo total está en situación de alto riesgo. Según indican: ” muchas de sus ocupaciones son susceptibles de ser automatizadas en una o dos décadas”. Esto implica que el trabajo de casi una de cada 2 personas que conoces desaparecerá, lo harán las máquinas. ¿Sabes cómo te va a afectar? Si eres madre o padre, ¿sabes cómo afectará a tu hijo?

No nos asustemos, esta transición no es nueva. De los trabajos que se hacían en la era agrícola sólo persiste el 1%.

Esto implica muchas cosas. La estabilidad en los trabajos actuales será cada vez menos estable y más incierta.

También implica que se crearán nuevos trabajos. En nuestras manos y, sobre todo, en las manos de nuestros jóvenes, futuros trabajadores, está decidir los nuevos trabajos que vamos a crear. Este poder implica una gran responsabilidad.

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.  Franklin D. Roosevelt

En estos años es cuando un joven empieza a convertirse en el hombre que va a ser hasta que se muera. Ten cuidado en qué te conviertes. Recuerda que un gran poder conlleva una gran responsabilidad

Tío Ben a Spiderman

 

Cuando creemos esos trabajos nuevos fallaremos. Vamos a equivocarnos. Muchas veces fallaremos. Nos caeremos.

Y no pasa nada.

La perseverancia en el intento es la que consigue nuevos logros y los éxitos.

Sin embargo, muchas veces tiramos la toalla sin siquiera haberlo intentado lo suficiente.

Dicen que, de media, un niño se cae más de 1.000 veces antes de andar por si solo.

Thomas Edison descubrió más de 1.000 maneras de cómo no se hace una bombilla. Y siguió intentándolo hasta que lo logró. No desesperó.

El único lugar en el cual “éxito” viene antes que “trabajo” es en el diccionario” Vincent Lombardi

Un fallo no es sino una oportunidad de empezar de nuevo otra vez. Como madres y padres debemos alentar a nuestros hijos y a nosotros mismos a que cuando fallemos y nos equivoquemos no pasa nada. Que intentando y probando estamos en el camino de lograr las cosas. Y por eso nos/les debemos felicitar. Y es importante, muy importante que en ese camino descubramos los talentos que tenemos y, desde el primer momento, los pongamos al servicio de los demás. Y que tengamos en cuenta que en la construcción de nuevos trabajos, nuestra responsabilidad es poner nuestros talentos al servicio de los demás, siendo responsables y consecuentes con la sociedad que queremos tener.

Es tu responsabilidad construir el mejor futuro. Para ti. Para todos. 

Vivamos de manera que cuando muramos, incluso el enterrador se arrepienta” Mark Twain