/ME TOCA ELEGIR CARRERA: ¡AYUDA!!! 2ª PARTE

ME TOCA ELEGIR CARRERA: ¡AYUDA!!! 2ª PARTE

 

Tú decides hacia dónde y tú decides hasta cuándo, porque tu camino es un asunto exclusivamente tuyo”. Jorge Bucay

 

Hoy continuamos el primer post donde comenzamos a ver a quién pides ayuda cuando te toca elegir qué carrera vas a estudiar.

Ya vimos que la primera opción, por mayoría, son nuestros padres. También vimos que no son la opción más recomendable, por varios motivos: ellos te aconsejan según lo que ellos vivieron cuando les tocó estudiar y además, el mundo ha cambiado mucho desde entonces.

Por si te lo perdiste te doy algunos datos:

  1. Antes: había títulos cortos de 3 años: las diplomaturas y carreras técnicas, otros largos de 5 años: licenciaturas, arquitecturas e ingenierías y para los avanzados estaban los doctorados;

Ahora: hay una mayoría de Grados de 4 años, también títulos de Máster de 1 o 2 años y los doctorados.

  1. Antes: hasta principios de los 2.000 en España las carreras universitarias las regulaba el Estado. Era el Estado el que iniciaba y finalizaba el proceso. Establecía cuántas carreras podían impartirse, en qué universidades y las materias que se daban en cada curso académico.

Ahora: cuando España entró a formar parte del EEES: el Espacio Europeo de Educación Superior, es la universidad la que inicia el proceso y lo desarrolla. La universidad toma la iniciativa y presenta un proyecto al Ministerio para ofrecer una carrera. El Ministerio lo estudia y la universidad lo empieza a impartir cuando obtiene la conformidad. El Estado sólo da su aprobación y controla su desarrollo.

  1. Antes del Plan Bolonia en España había 116 estudios universitarios: había un catálogo de títulos y tenías que escoger entre los 56 estudios universitarios oficiales de ciclo largo (5 o más años) y 60 de ciclo corto (3 años).

Ahora: la universidad no se tiene que ceñir a un catálogo de títulos: puede ofertar lo que quiera y será aprobado siempre y cuando la memoria que presente al Ministerio cumpla los requisitos legales planteados. Es decir, los límites de su oferta se han borrado. Sólo queda la imaginación de los académicos. La magnitud de este cambio la dicen las cifras que conlleva: tenemos más de 12.000 títulos universitarios oficiales, de los cuales casi 3.900 son de Grado y más de 8.900 de Máster Universitario.

  1. Antes: había pocos estudiantes en la universidad española. Por ejemplo en el curso 1974-1975 había 468.526 estudiantes.

Ahora: los estudiantes universitarios se han multiplicado por más de 3, en el curso 2016-2017 había 1.492.206 estudiantes matriculados.

  1. Antes: salvo excepciones no podías cursar una Licenciatura parte en España y parte fuera, en el extranjero.

Ahora: la nueva estructura permite la movilidad en las universidades españolas y europeas: cumpliendo pequeños requisitos puedes cursar un título cada año en un país europeo diferente.

  1. Antes: la misma carrera tenía el mismo plan de estudios independientemente de la universidad donde se diera. Independientemente de la Comunidad Autónoma o de la universidad donde estudiaras la carrera, las asignaturas que cursabas eran las mismas.

Ahora: cada universidad ofrece un plan de estudios propio. Lo que se traduce en que, a pesar de tener el mismo nombre, una carrera en una universidad española y otra de una universidad española diferente pueden tener planes de estudios muy diversos. Esto es independiente de la Comunidad Autónoma o de la provincia.

Esta variedad también se produce para aquellas carreras que habilitan para ejercer una profesión; teniendo la misma denominación, una carrera puede ser habilitante y otra no. Por eso es muy importante ver el plan de estudios y los requisitos de la carrera antes de matricularte.

 

Si los padres no son buena opción,

¿A quién más le pides ayuda?

 

Afronta tu camino con coraje, no tengas miedo de las críticas de los demás. Y, sobre todo, no te dejes paralizar por tus propias críticas”. Paulo Coelho

 

Al colegio, y más concretamente a LOS PROESORES.

Entre los profes encontramos de todo: desde los que tienen más años que nuestros padres, a los que acaban de salir de la Facultad o incluso algunos que todavía están estudiando la carrera y han venido a hacer las prácticas.

Es habitual asociar la vocación a la profesión de profesor, de maestro. Y me ha sorprendido encontrarme a muchos profesores que son maestros por vocación y a otros que hasta parece que les molesta su trabajo. Son esos profesores que sólo quieren dar su clase, que suene el timbre a la hora de irse a su casa y que nadie les moleste.

Una mayoría, por suerte, suelen ser profesores vocacionales. Algo que aumenta claramente en las etapas más tempranas de la docencia e inversamente disminuye a medida que avanzan las etapas escolares. Los profesores de infantil suelen ser en su inmensa mayoría vocacionales y apasionados y enamorados de su trabajo y de sus niños. Y en las etapas de Secundaria y Bachillerato encuentras más profesores que han buscado la seguridad de un trabajo o largas vacaciones, transformando sus carreras de origen en un Máster y una oposición.

Bien y, ¿cómo te aconsejan?

A veces cuando le preguntas a un profesor te aconseja la profesión de maestro, de profesor de algo. Les gusta tanto su profesión que hablan de ella como si fuera la mejor del mundo.

Suelen hablar desde lo que a ellos les gusta y en lo que creen. Pero están muy alejados del mundo laboral actual y más aún del futuro que espera a los trabajos.

Por lo que, si quieres ser profesor o formador o dedicarte a la enseñanza en alguna de sus formas, es muy útil que hables con los profesores que más te han marcado y a los que ves que más les gusta su trabajo.

Pero el resto de profesores no están formados para asesorarte sobre la carrera que más te ayudará.

Dentro del colegio también tienes a LOS ORIENTADORES. Una de sus funciones es asesorarte para elegir tu carrera.

Aquí me he encontrado algunas sorpresas. sólo una cuarta parte de una séptima parte de su trabajo es ayudarte a elegir bien. Es decir, el 0,036% de su trabajo es orientar a los alumnos en la elección de carrera o profesión. Y, según me han dicho, muchas veces no tienen tiempo para hacerlo.

En segundo lugar, no estoy de acuerdo con los métodos que utilizan. Suelen basarse en pruebas de tipo test y no sé cuánto porcentaje de ayuda logran y cuántas veces supone un obstáculo que impide que encuentres tu vocación.

Todavía recuerdo a una amiga del colegio cuando salía riéndose a carcajadas de la charla con la orientadora del colegio: le había dicho que, aunque valía para todo -era una chica que sacaba 10 en todo- lo mejor era que se fuera a vivir al campo. Extrañada le preguntó por qué le decía eso, y era por un dibujo que había hecho. Un dibujo de un chico con una camisa de cuadros rojos.

En la prueba había un recuadro para hacer un dibujo libre y ella dibujó al chico que le gustaba. La orientadora y psicóloga lo interpretó a su manera, sin preguntarle, y dedujo que ella deseaba en su interior irse a vivir lejos de la ciudad, al campo a cuidar animales.

No digo que esto ocurra en todos los casos, ni siquiera en más que en el de mi amiga.

 

También puedes preguntar a TUS HERMANOS MAYORES Y A SUS AMIGOS. O los hermanos mayores de algún amigo.

¿Te pueden ayudar?

De lo que ellos están estudiando sabrán ayudarte y orientarte.

Te pueden orientar diciéndote qué asignaturas tiene la carrera, si era lo que esperaban o estudiar la carrera es muy diferente de lo que esperaban.

Aquí nos juegan malas pasadas las series y películas. Nos hacen creer que lo que vemos es lo que se hace en un trabajo y ya desde que estudias la carrera te das cuenta de que no es lo que esperabas. Hay muchas personas que cambian de carrera precisamente por eso. Y otras la terminan pero nunca la ejercen.

Tus hermanos mayores y sus amigos también te ayudarán diciéndote si lo volverían a hacer o cuánto hay que estudiar. Aunque de esto fíate lo justo: lo normal es que todo el mundo te diga que hay que estudiar mogollón en su carrera. Es como si el valor y el prestigio de una carrera universitaria fuera unido a las horas de estudio que hay que dedicarle.

Todas estas personas y alguna más que se te ocurra te van a ayudar, seguro. Cada uno a su manera. Escúchales. Y valora y agradece su disposición y su amabilidad.

Valora tener tanta gente a la que acudir en busca de ayuda.

Saca lo mejor de la ayuda que te preste cada uno.

 

Cuando valores sus consejos TE AYUDARÁ TENER EN CUENTA:

 

1.Diferencia lo que ellos te cuentan para sí mismos desde su experiencia y lo que te aconsejan pensando lo que es lo mejor para ti.

 

“Confiar en ti mismo no garantiza el éxito, pero no hacerlo garantiza el fracaso”. Albert Bandaura

2. Asegúrate de que a quien estás preguntando le gusta lo que hace. Todos te darán su opinión desde su punto de vista. Subjetivo. Pero si le pides consejo a alguien que odia su trabajo y está deseando que le toque la lotería, ¿qué visión crees que te dará del trabajo en sí?

Que a él o a ella no le guste no significa que a ti no te vaya a enamorar.

 

3. Mira a futuro: solemos dar consejos desde nuestra experiencia. Y la experiencia se basa en hechos que ya han pasado. El trabajo que vayas a tener será para al menos dentro de 5, 6 ó 7 años. Y, tal como están cambiando las cosas en los trabajos, el mismo trabajo de hoy puede que en esos años lo esté desarrollando un robot.

4. Mira la carrera que vayas a elegir como una herramienta que te va a permitir realizar el trabajo de tus sueños. No como una meta en sí misma. Al centrarte en el trabajo que vas a querer desarrollar quitarás importancia a la decisión de elegir una carrera y obtendrás una perspectiva diferente que te ayudará a elegir sabiamente.

 

5. Busca aquel trabajo que te haga feliz, que quieras hacer todos los días y no te vayas a cansar de hacer y que te permita potenciar tus talentos y sacar lo mejor de ti.

 

6. Elimina todos los impedimentos que te cuenten. Son sus impedimentos, no los hagas tuyos.

 

7. Incluye en tu bolsa de posibles carreras otras variantes al camino que siguen todos: desde opciones de Formación Profesional a cursos de centros independientes o estancias en el extranjero. Eliminar la obligación de tener que hacer una carrera, o al menos tener que hacerla ahora, disminuirá la presión y te dará más claridad para elegir.

 

8. Incluye opciones que a los demás les parezcan IMPOSIBLES.Haz un pequeño cambio en la palabra, añade una “coma” y una “S”, y transfórmalo en: I´M POSSIBLE.

No creo que tengas la bendición de tu madre, de tu padre ni la de tu profe si les dices que vas a ser YouTuber o Instagramer.

Tampoco creo que sean conscientes de lo que es ni de cómo es el trabajo en sí. Y eso no quiere decir que sea el Mejor trabajo para ti.

9. Pide consejo a todas las personas que sepas que te van a ayudar de corazón, cada uno te dará lo mejor que tiene. Pero no olvides que la decisión es solo tuya. Y sus consecuencias también.

Alcanza logros únicos.

No eches la culpa de tus fracasos ni de tus éxitos a los demás, todo lo que consigues y en todo lo que fracasas sólo dependen de ti.

10. Piensa no sólo en lo más lógico, ten en cuenta por encima de todo lo que te apasiona y te hace feliz. Ten en cuenta que eres un ser único, no uno más al que le toca elegir ahora.

Esperamos que el post te haya gustado. 

Déjanos tus comentarios y dinos qué consejo te ayuda más. 

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