/ENSEÑA A TU HIJO A TENER ÉXITO

ENSEÑA A TU HIJO A TENER ÉXITO

Tus hijos no tendrán éxito gracias a lo que hayas hecho por ellos, sino gracias a lo que les hayas enseñado a hacer por sí mismos” Ann Landers

 

Hay un dicho popular y una canción que nos enseña que hay 3 cosas importantes en la vida: salud, dinero y amor. Dentro del AMOR, uno de los más poderosos y más Grandes es el AMOR que tienes a tus hij@s.

Desde el momento en que te dicen que vas a ser padre o madre te invade una sensación de felicidad que te llena por dentro. Es indescriptible. Y esa sensación aumenta cuando te haces la primera ecografía, y las siguientes, y explota cuando nace tu hij@ (me referiré a hijo independientemente del sexo).

Desde el primer momento vuelcas toda tu atención y todo tu interés en todo lo relacionado con los niños: ropa, accesorios, comidas, baños, sueño y hasta los mínimos detalles del cuidado de los bebés. Empiezas a ver embarazadas por la calle, bebés que ríen, que corretean, que juegan….

Instintivamente pones el foco en los niños porque, de manera natural, por instinto, quieres desde ya darles lo mejor.

Y ese interés sólo se acrecienta con el paso del tiempo.

En general te enfocas en darle lo mejor: el mejor colegio, las mejores comidas, el mejor cuidado…Y, especialmente cuando están enfermos, te vuelcas por completo.

Con el paso del tiempo, aun cuando la dependencia deja de ser tan elevada, como decía, el interés por darle lo mejor no hace más que acrecentarse. Quizá sea por eso que dicen que “el roce hace el cariño”.

Así, cuando crecen les animas a que den lo mejor de sí mismos y les apuntas a clases extraescolares: natación, fútbol, gimnasia rítmica, kúmon u otras formas de incrementar las matemáticas, y por supuesto clases de inglés.

Según van entrando en la adolescencia, en tu ánimo de darles lo mejor, te vuelcas para que sus notas sean extraordinarias. Así contratas clases particulares, les apuntas a una academia e incluso llegas a gestionarles viajes al extranjero para que terminen de aprender el idioma por completo.

Quieres que vayan a la universidad y, si no les llega la nota, les sufragas los estudios en una universidad privada.

Y todo esto está bien, muy bien. Sólo es una de las muestras de todo lo que les llegas a querer. Todo el mundo, en su medida, lo hace.

Pero….

Yo quiero hacer una reflexión contigo.

¿Es eso lo mejor que puedes hacer por tus hijos?

¿O simplemente, en tu constante intención por darles lo Mejor, estás siguiendo la senda que hacen los demás?

La infancia y la adolescencia de tus hijos son muy importantes, pero no son etapas muy largas si consideras su vida en global.

La etapa que comienza cuando empiezan su vida laboral, hasta que la finalicen, es la más larga de todas. Para un chic@ de 15 o 18 años de hoy, es más que probable que le dure más de 50 años. Casi toda su vida consciente.

Y ahí, ¿cómo ayudas a tus hij@s?

Si quieres tener los resultados de la mayoría, haz lo que hace la mayoría: van al colegio, luego a la universidad y luego buscan trabajo.

¿El resultado?

El 30% de las personas que empiezan una carrera universitaria cambian su elección en el primer año.

Más de un tercio no finaliza sus estudios universitarios.

El paro juvenil es elevadísimo: España es el tercer país de la OCDE con más paro juvenil y el segundo con la tasa más elevada entre los titulados superiores. Y el ritmo de contratación de jóvenes ha caído un 1,2% al año desde el 2010, pese a la recuperación económica y del empleo.

En cuanto al éxito laboral es devastador: más del 87% de los encuestados declararon no ser felices en sus trabajos, datos basados en la encuesta que la multinacional Gallup

ha hecho para medir el grado de felicidad de las personas en sus trabajos entre más de 25 millones de trabajadores de 189 países.

Como dice la célebre frase de Ann Landers, lo IMPORTANTE es lo que enseñes a tus hijos para que lo hagan por sí mismos, más que todas las demás cosas que hacemos por ellos.

¿Quieres ayudar a que tu hijo tenga ÉXITO en su trabajo y sea FELIZ?

Te propongo que pongas en práctica estas 2 claves que son infalibles:

La primera es que inviertas el orden y elijas con un objetivo en mente. En lugar de subir la escalera peldaño a peldaño: colegio, rama, optativas, carrera universitaria y finalmente trabajo, invierte el orden de elección.

Elige primero dónde quieres llegar: qué trabajo quieres desarrollar. Después, y con ese objetivo en mente, haz el resto de tus elecciones (y otras más), de modo que te ayuden a lograr tu objetivo.

¿No es más fácil hacer las elecciones si sabes que vas a querer dedicarte a los sistemas eléctricos de robótica que si sólo sabes que te gustan las mates? ¿O saber que vas a querer ser entrenador de fútbol que si sólo sabes que te gusta el deporte?

La segunda es incluso más obvia: ayúdale a elegir con la ayuda de un especialista: de un Mentor Vocacional.

No sabemos cómo va a ser el futuro ni lo que nos deparará. Siempre ha sido así, lo único que ocurre es que ahora el ritmo de los cambios es vertiginoso.

En este vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=PN4D6EebboI, Luis Martín Cabiedes te cuenta cómo, estudiando Filosofía, ahora es inversor en startups de internet. Y cómo ha ido adaptándose a los cambios en su vida laboral.

En YourBestYou te ayudamos: ponemos a tu disposición a los Mejores Mentores Vocacionales para que te ayuden a elegir lo Mejor para TI: http://yourbestyou.es/mentores.html