/3 OPCIONES TRAS LAS NOTAS DE SELECTIVIDAD

3 OPCIONES TRAS LAS NOTAS DE SELECTIVIDAD

Mediados de junio y ya tienes las notas de selectividad.
Adivino, según te dieron las notas lo primero que hiciste fue pensar si te llegaba la nota.
¿Te llega?
A muchos no. Ayer me decía Yedra que había sacado un 11,2 y no le llega para veterinaria en la Complutense. Incluso a Alfonso que sacó 13,45, no le llegó, hubiera necesitado un 13,7 de los 14 posibles puntos.
Y, ¿qué haces en estos casos?
Lo primero: te invade la rabia y sientes que se han cumplido tus más temidas pesadillas. Luego te quejas de lo injusta que es la vida: con lo que has estudiado, te perdiste la fiesta de María, no fuiste al concierto del sábado, y total, ¿para esto? Valoras si tienes opciones de reclamar y finalmente terminas por aceptarlo.
Es entonces cuando empiezas a pensar alternativas y soluciones.
Veamos, te toca elegir una carrera y te toca decidirte ya. ¿Qué opciones tienes?

Puedes enfocarlo desde 2 puntos de vista: te obcecas en que no te llega para lo que quieres, o puedes partir del abanico de opciones que se te presentan.
Mi consejo: elige esta última opción. Si no, puedes caer en la crítica continua y en la autocomplacencia, y, como dice Toni Nadal, así no ganamos ningún partido.
Dicen que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana nueva.
Asume lo que tienes, muchas veces las cosas suceden para algo, aunque tardemos en comprenderlo cuando ha pasado ya un tiempo.
Quizá te haya pasado ya o quizá no, yo he comprobado varias veces cómo, cosas que en el momento cuando suceden te parecen horribles, y al cabo del tiempo, un año o 5, percibes que gracias a que eso te pasó has conseguido otra cosa importante en tu vida.
Quizá estás dentro de los que quieren hacer Física y Matemáticas, el doble Grado que está en todos los periódicos y noticias estos días como el más solicitado, y no te llega la nota: 13,55 sobre 14. Te da el bajón más grande que has tenido: todo sobresalientes y matrículas, te has dejado la piel durante el Bachillerato, y ahora, por la nota de selectividad, no llegas. Descubramos qué opciones tenemos:

Puedes buscar otras universidades donde cursar el doble Grado en Física y Matemáticas cerca o lejos, y, si están fuera de tu ciudad, valorar las opciones que tendrías para irte a vivir fuera: residencia, piso compartido, en casa de un algún familiar…

Puedes matricularte de los 2 Grados por separado, convalidar asignaturas y hacerlo a la vez. Ya has demostrado que tienes capacidad y perseverancia suficiente para lograrlo. Al principio puede costarte un poco, pero lo sacarás seguro.

También puedes presentarte para subir la nota. Este mismo año o el año que viene. Quizá para entonces haya bajado la nota de corte y entres sin problemas. Y aprovechas el año puente que te queda en medio para volverte un poco anglosajón: haces lo que llaman un gap-year: en países como Australia, EEUU o Reino Unido los estudiantes dedican el año previo a comenzar su carrera universitaria para viajar a otro u otros países, conocer otras culturas diferentes, aprender un nuevo idioma y decidir qué es lo que estudiarán al año siguiente. Es una experiencia que te permite muchísimas cosas: vivir fuera de casa, conocer gente nueva con costumbres diferentes a las tuyas, tener tu primera incursión laboral donde podrás ver qué es y cómo es buscar trabajo, hacer entrevistas, trabajar, tener compañeros de trabajo, un jefe, unos horarios, un sueldo….

A veces llegar donde queremos nos hace caminar por caminos que no habíamos contemplado antes.

Jon Elejabeitia, arquitecto, creador y Director de I+D+I dice: “Según mi experiencia cuando en la vida te dedicas a algo y te tienes que dedicar a otra cosa, la vida te pone algo en medio”. También es un buen momento para plantearte si la carrera que habías elegido es la carrera de tus sueños y si esa profesión es tu vocación y vas a ser feliz en ella.

De repente llega la gran decisión. Y la gran decisión es: y tú ¿qué quieres hacer el resto de tu vida? No es ¿qué vas a estudiar? sino, ¿qué vas hacer el resto de tu vida? Porque antes estudiabas medicina, eras médico y te morías de médico. De tal manera que una decisión de una frágil mente de una persona adolescente se convierte en el destino de tu vida.” Jon Elejabeitia https://www.youtube.com/channel/UCB6DW8XeW4jjlesmb1bRzfg