/ELEGIR LA CARRERA PORQUE TIENE SALIDAS

ELEGIR LA CARRERA PORQUE TIENE SALIDAS

Después del colegio sigue la universidad y es ahí donde te toca elegir, no sólo entre 2 opciones como en el itinerario, sino que se abre un abanico de oportunidades que parecen infinitas. A las clásicas carreras de toda la vida se suman los nuevos Grados, los dobles Grados y todas las nuevas carreras que surgen cada día.
Además, te toca elegir dónde estudiar. En 1.980 España contaba con 33 universidades, hoy se le suman 50 más, triplicando casi las opciones disponibles. En España tenemos ya más de 80 universidades diferentes, 50 públicas y el resto privadas. Qué estudiar y dónde hacerlo se está convirtiendo en una elección complicada.

Para facilitarte la labor y empezando por el principio, veamos cuáles son los motivos por los que debes elegir una carrera universitaria.

Razones por las que elegir una carrera son tantas y tan diversas como los motivos para comprarte una casa, un coche o a tu mujer o marido: entran en juego multitud de variables y tienes que baremarlas para ver cuál es más importante para ti. Cuando preguntas a los que van a estudiar la carrera, a los que ya la están estudiando o incluso a los que la terminaron, los porqués de su elección, suelen coincidir; las motivaciones suelen ser muy parecidas. Las más comunes son estas cinco:

1. porque tiene salidas,
2. por dinero,
3. por la nota de corte,
4. por consejo de tus padres, otro familiar o un profesor o
5. para que no te cierre puertas,

Hoy vamos a analizar la primera, cuando elegimos una carrera porque tiene salidas, porque hay trabajo de lo que estudias cuando terminas la carrera.
El miedo a quedarte en paro puede traicionarte y hacerte perder el norte. Sobre todo hoy en día, un momento en el que España lidera el paro juvenil en la OCDE con casi un 40% de jóvenes desempleados (http://www.rtve.es/noticias/20170911/espana-lidera-paro-juvenil-ocde-casi-40-jovenes-desempleados/1612340.shtml).
El clásico patrón de estudiar en el colegio, luego la universidad y después buscar trabajo hace tiempo que dejó de ser efectivo.

Aquí surgen varias cuestiones, veamos al menos 2: el rol laboral que adoptas por un lado y cómo haces tu elección y sus consecuencias por otro.
El rol laboral que adoptas determina por completo tus elecciones del entorno laboral. Si lo miras desde el punto de vista de las salidas laborales, parece que sólo tenemos la opción de ser empleados, es decir, buscar trabajo, trabajar para otros. Tu radar se activa en ver qué quieren las empresas y todas tus expectativas se centran en encajar dentro de una de las opciones que los empleadores están solicitando.
Esto tiene varios inconvenientes: tú tardas unos años en cursar tus estudios y quizá cuando termines ya no sea el perfil que las empresas demanden. O puede que cuando termines encuentres trabajo fácilmente, pero por diversos motivos, esa demanda se desinfle y al cabo de unos años, ya ninguna empresa solicite empleados con ese perfil laboral, como ocurrió con los arquitectos hace unos años. Puedes preguntar a alguien que haya estudiado arquitectura en los años 90 y diles que te cuenten cómo la llamada crisis del ladrillo les ha hecho reinventarse en profesiones totalmente diferentes.

Además, ¿sólo tienes la opción de buscar trabajo? En otro post veremos los roles laborales y su repercusión en tus opciones y tus elecciones.

Por otro lado, hablábamos del modo en que realizas tu elección y sus consecuencias.
Cuando haces tu elección teniendo en cuenta las salidas laborales que hay, no tienes en cuenta lo que tú quieres, ni lo que te gusta, no tienes en cuenta lo que es lo mejor para ti.
Tu motivación es únicamente una huida, tratando de evitar algo que no quieres: quedarte en paro. Con esta motivación, ¿cómo crees que saldrá tu elección?
No sé si alguna vez te habrás parado a pensarlo de este modo. Resulta interesante abrir los ojos y ver las razones que nos llevan a tomar nuestras decisiones.
Para poder palparlo, pongamos un ejemplo. Siguiendo con el anterior, imagina que estudias arquitectura porque tiene muchas salidas, las estadísticas informan que todos los arquitectos encuentran trabajo en menos de 2 meses desde su graduación. ¿Y si la carrera no te gusta, ¿cómo vas a pasar tus años universitarios?, ¿serán un placer lleno de anécdotas que recordarás toda la vida o un suplicio del que estarás deseando salir? Quizá te lo tomes como una especie de penitencia terrenal por la que tendrás que pasar antes de llegar al cielo en el que tendrás trabajo.
Terminas y por fin a buscar trabajo. ¿Trabajo de qué? ¿De arquitecto?
Se te pondrán los pelos de punta sólo con pensarlo.
Imagina pasar toda tu vida trabajando como arquitecto, ¿será una vida feliz?

Parece que elegir porque tiene salidas no es la mejor opción.